NO NATURALISTAS
¡Bienvenidos a un viaje por las profundidades del no naturalismo, donde la mente se convierte en el motor de la realidad y lo invisible se vuelve palpable!
Hoy exploraremos las raíces de esta corriente filosófica y sus principales exponentes, como Zoroastro, Pitágoras y Parménides.
¿Alguna vez te has preguntado qué se esconde más allá de lo evidente? ¿Qué hay detrás de la realidad que vemos y tocamos? El no naturalismo es una corriente filosófica y artística que desafía las normas establecidas, explorando lo abstracto, lo irracional, lo que está más allá de lo tangible. Es un viaje a lo desconocido, un salto al vacío en busca de nuevas formas de entender el mundo.
En el corazón del no naturalismo se encuentra la idea de que la realidad no se limita a lo que podemos percibir con nuestros sentidos. Los no naturalistas creen en la existencia de dimensiones ocultas, en lo espiritual, en lo metafísico. Para ellos, la realidad es maleable, cambiante, y su arte refleja esa visión única del universo.
Comencemos con Zoroastro, el místico y profeta persa cuyas enseñanzas formaron la base del zoroastrismo. Para Zoroastro, el universo estaba lleno de dualidades: luz y oscuridad, bien y mal. Creía en la existencia de un mundo espiritual que influía en el mundo físico, y sus rituales buscaban purificar el alma y conectar con lo divino.
Luego nos adentramos en el enigmático mundo de Pitágoras, el genio griego cuyas ideas trascendieron las fronteras de la matemática para abrazar lo espiritual. Para Pitágoras, los números eran la clave para comprender el universo, y creía en la existencia de una armonía cósmica que regía todo. Sus enseñanzas influenciaron no solo la filosofía, sino también las artes y la ciencia.
Finalmente, nos sumergimos en la mente de Parménides, el filósofo griego que desafió las concepciones tradicionales sobre el ser y el no ser. Parménides afirmaba que solo el ser era real, mientras que el no ser era una mera ilusión. Su visión del mundo como un todo inmutable y eterno sentó las bases para la metafísica occidental.
Estos tres grandes exponentes del no naturalismo nos muestran que el universo es mucho más que lo que nuestros sentidos pueden percibir. Nos invitan a explorar las profundidades de lo desconocido, a abrir nuestra mente a nuevas posibilidades y a reconocer la presencia de lo divino en cada aspecto de la vida.
En resumen, el no naturalismo nos invita a mirar más allá de lo evidente, a explorar las profundidades de lo desconocido. Es un recordatorio de que la realidad es más que lo que podemos ver y tocar, y que en la oscuridad también puede encontrarse la luz. ¿Estás listo para sumergirte en lo inexplicable?

Comentarios
Publicar un comentario